Evita multas de la SUNAT

Para la gran mayoría de dueños de pequeñas empresas, escuchar la palabra SUNAT genera un nudo en el estómago. La cantidad de obligaciones, los acrónimos complicados (como el SIRE, el IGV, el PLAME) y las fechas límite hacen que muchos vivan con el constante miedo de recibir una multa sorpresiva. No obstante, cumplir con tus obligaciones tributarias no tiene por qué ser un dolor de cabeza si implementas un proceso ordenado.
Tres claves fundamentales para mantenerte al día y sin multas:
Dile adiós a la procrastinación:
Dejar las declaraciones para el último minuto es la receta perfecta para cometer errores. Los sistemas de la SUNAT suelen saturarse en fechas de cierre, lo que genera ansiedad y bloqueos de última hora. Acostúmbrate a registrar tus compras y ventas de forma semanal.
Haz una revisión previa de la información:
Ya sea que lleves los números tú mismo, que cuentes con un administrador o que trabajes de la mano con un contador, es vital revisar que lo registrado en tu sistema interno coincida exactamente con lo que la SUNAT tiene en sus registros antes de enviar la declaración.
Mapea un calendario de vencimientos:
Ten siempre a la mano las fechas exactas que corresponden a tu régimen tributario (sea Nuevo RUS, RER, MYPE Tributario o Régimen General) para evitar penalidades por olvido.
La tranquilidad de trabajar en equipo:
Contar con una herramienta que te prepare y ordene la información de tus operaciones de forma automática te quita un peso enorme de encima. Así, tú, tu administrador o tu contador pueden revisar todo con calma y presentar las declaraciones ante la SUNAT con la seguridad de que no hay errores ocultos.